Actualidad, COMUNIDAD SEFARADÍ

Concierto Intercomunitario de Jánuca en la Comunidad Sefaradí

Notas que encienden la esperanza 

 

La interpretación del Orfeón de Carabineros y la participación de líderes comunitarios marcaron un emotivo encendido de la tercera vela de Jánuca.

 

En una época en que el mundo enfrenta sombras y desafíos, la celebración de Jánuca volvió a encender la esperanza en la Comunidad Sefaradí de Chile. El pasado 16 de diciembre, en el encendido de la tercera vela, se vivió un encuentro intercomunitario que ya es tradición y que, por decimoséptima vez, contó con la presencia del Orfeón de Carabineros de Chile.

Treinta y cinco músicos ofrecieron un concierto inolvidable, interpretando melodías tradicionales y contemporáneas que tejieron un puente entre lo espiritual y lo cívico. 

La velada comenzó con las palabras de bienvenida de la presidenta de la comunidad, Mery Nachari, quien recordó el reciente atentado en Sídney y subrayó que cada vela encendida es un acto de memoria, resistencia y unidad.

El inicio estuvo marcado por un minuto de silencio acompañado por el solemne sonido de una trompeta, en homenaje a las víctimas. Luego, bajo la dirección del suboficial mayor Juan Sánchez, el Orfeón dio paso a un programa musical que incluyó la emotiva interpretación de la jazanit Iael Gabay con “Jerusalem de Oro”, y las voces del rabino Daniel Zang y Esther Cohen, que aportaron sensibilidad y entrega a cada pieza. El Coro Sefarad también se sumó con entusiasmo, reforzando la identidad y raíces de la tradición sefaradí.

El encendido de las velas fue otro momento cargado de simbolismo. El Shamash estuvo a cargo de autoridades y representantes públicos, entre ellos la Mayor de Carabineros Daniela Rojas y el Primer Secretario de la Embajada de Israel, Amir Rockman. Las tres velas fueron encendidas por líderes comunitarios, directores ejecutivos y rabanim, reflejando liderazgo, compromiso y espiritualidad.

La emoción vibró en cada nota y las palabras de representantes diplomáticos y comunitarios recordaron la importancia de enfrentar el antisemitismo con unidad y luz. 

El público, conmovido y entusiasta, pidió más canciones, prolongando la alegría de la noche entre aplausos y bailes.

La fidelidad del Orfeón de Carabineros y la respuesta del yishuv, que llenó la sinagoga casi en su totalidad, hicieron de esta celebración un evento inolvidable. Una vez más, Jánuca iluminó corazones y reafirmó que la luz, la música y la unión son la mejor respuesta frente a la oscuridad.