Hace pocas semanas de acuerdo con el calendario gregoriano inició el año 2024, y solo 24 días después, de acuerdo con nuestro calendario, específicamente el 15 de Shvat también celebramos otro nuevo año, el de los árboles.
La costumbre de plantar árboles en Israel en época poco habitual para cosechas, pleno invierno viene del moshav Yesod Hamaalá, y la idea de convertirla en una fiesta de la naturaleza y los árboles se atribuye al educador del moshav de Zijrón Yaakov, Zeev Yavetz, quien el año 1890 llevó a sus alumnos al campo para sembrar retoños de árboles, los que luego se convertirían en parte del paisaje actual de los bosques que hoy cubren de verde las colinas de Israel.
Años más tarde, en 1908, la Organización de Maestros Jardineros decidió que Tu Bishvat se convirtiera en una fiesta de la naturaleza y de plantaciones. Yavetz y los primeros jalutzim (pioneros) crearon, de esta manera, una tradición que se popularizó rápidamente y que continúa hasta el día de hoy no solo en Israel, sino que fue adoptando también por los judíos de la díaspora, convirtiéndose así en una oportunidad para sentir los lazos con nuestras tradiciones y, en los tiempos actuales, de contribuir al cuidado del medio ambiente.
Tras la creación del Estado de Israel, el Ministerio de Educación declaró que Tu Bishvat sería el día del cuidado de la naturaleza.
El judaísmo siempre se ha preocupado por la naturaleza, su conservación y preservación. Distintos árboles y plantas son destacados por el simbolismo que se les atribuye, por ejemplo, el olivo. Este árbol, y su fruto, es una de las siete especies por las cuales la tierra de Israel es alabada: “tierra de olivos, de aceite y de miel”. El olivo es un árbol muy importante, pues de sus frutos se extrae el mejor aceite, su tronco sirve para fabricar muebles, y su frondosa copa invita a reposar bajo su sombra.
El olivo, además, está en el escudo del Estado de Israel: una menora flanqueada por ramas de olivo, emblema oficial que fue aprobado nueve meses después de que el Estado de Israel se creara, y desde entonces aparece en documentos oficiales.
También está presente en el símbolo de las Fuerzas de Defensa de Israel: con una espada entre cubierta por una rama de olivo, aludiendo a que el Estado de Israel siempre ofrecerá la paz, (representada en las ramas de este árbol), antes de usar la espada.
Destacamos esta simbología, pues el pasado 27 de enero conmemoramos una vez más el Día Internacional en honra de la Memoria de las Víctimas del Holocausto Nazi. Fue el 27 de enero de 1945 cuando las fuerzas soviéticas liberaron el mayor campo de concentración: Auschwitz, en Polonia ocupada por los alemanes, donde encontraron miles de prisioneros enfermos y moribundos revelando las atrocidades nazis. Es una fecha que con ahínco usamos para que el mundo entero supiera de uno de los peores momentos de la historia, y aprendiera al menos de la vivencia de alguna de sus víctimas haciendo llamado especial para que algo como la Shoah nunca volviera a ocurrir… hasta ahora.
Ahora que Israel está bajo el ataque más grande y aterrador de la historia, con evidencias de la peor oleada de antisemitismo y odio hacia Israel en todo el mundo, donde también judíos en la diáspora hemos sido atacados. Sin importar la evidencia, la historia, la crueldad vista, las experiencias y evidencias demostradas por sobrevivientes, y que luego de haber registrado a distancia la peor masacre de seres humanos, precisamente después de la Shoah; una vez más los líderes israelíes han escogido no usar todo el poder de la espada, y antes se ha preferido intentar conseguir acuerdos de paz, en una operación para combatir un ataque llevado a cabo mediante la enorme invasión por tierra, aire y por mar, llamada simbólicamente “Espadas de Hierro”. Han trabajando por proteger no solo a sus ciudadanos y liberar a los secuestrados, sino buscando resguardo para quienes conviven con los mismos terroristas que hace cuatro meses atacaron a familias enteras israelíes y personas de otras nacionalidades en Shabat, en Jag y asesinando a tantos más jóvenes todos que estaban compartiendo en una fiesta por la paz. Porque el Estado de Israel siempre ofrecerá la paz.