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La pérdida de esa dulce mirada

junio 26, 2017 3:20 pm Categoría: Actualidad, Comunidad, Nacional

– ¿Cómo advertir a tiempo cuando se está en una relación de violencia? ¿Por qué la justicia chilena no está dando la protección que necesitan estas víctimas? ¿Son suficientes las leyes que existen hoy en el país para penalizar la violencia de género? ¿Cómo desde la sociedad civil se puede prestar ayuda a las víctimas? A partir de este amargo e impactante caso, analizamos la violencia de género e intrafamiliar con destacados expertos.

Por Ana Luisa Telias

Finalmente llegó la sentencia: El tribunal oral penal de Coyhaique otorgó 26 años y 170 días de presidio a Mauricio Ortega por la brutal golpiza que le dio a su pareja, Nabila Rifo, el 14 de mayo de 2016, cuando le extrajo sus ojos.

Se condenó al autor material por tres delitos: violación de morada, lesiones gravísimas y feminicidio frustrado. La abogada especialista en derecho penal, Susana Borzutzky, señala que el fallo sentó un precedente en cuanto a “disuadir a los individuos restantes de la sociedad a efectuar este tipo de comportamientos. Y evita que el condenado vuelva a reincidir mediante el cumplimiento de la pena, lo que genera una confianza en el derecho positivo, en torno a creer que las instituciones sí funcionan”.

La directora de la ONG Parejas Sin Violencia, Mariana Madariaga, dice que el testimonio de Nabila se erige como una luz de esperanza para el 78% de mujeres que sufren agresiones sicológicas, físicas y sexuales que por culpa, miedo y otras múltiples razones, prefieren retractarse y no seguir con la causa judicial. O más grave aún: no denunciar. “Una verdad que abre la puerta a las modificaciones que tanto ansiamos en nuestra legislación actual y que permitan, de una vez por todas, contar con una ley de género a todo evento que incluya, además de la violencia intrafamiliar, otros tipos de agresiones contra la mujer. Esa es y ha sido por décadas la gran deuda de los gobiernos de turno”, sostiene.

“El testimonio de Nabila se erige como una luz de esperanza para el 78% de mujeres que sufren agresiones”, dice Mariana Madariaga.

Omisión de pruebas

Mariana Madariaga, Directora de ONG Parejas Sin Violencia.

La retractación de la víctima es uno de los grandes problemas de la Ley de Violencia Intrafamiliar que requiere de cambios urgentes. “Según las cifras oficiales, en lo que va del año se han producido 18 feminicidios consumados y 36 frustrados, en contexto de violencia intrafamiliar (VIF). Esas cifras se duplican si consideramos también las muertes de mujeres en contexto de pololeo y en espacio no íntimo. La mayoría de las mujeres asesinadas en contexto de VIF se retracta de la denuncia, tal como lo hizo Nabila en su primera declaración y, peor aún, regresaron al círculo violento con su agresor”, informa Mariana Madariaga.

La retractación de la víctima es uno de los grandes problemas de la Ley de Violencia Intrafamiliar.

Susana Bortzutzky, abogada especialista en derecho penal.

Por ello, resulta imperioso crear canales jurídicos adecuados que transmitan a las mujeres seguridad para que efectúen las denuncias ante las autoridades competentes, explica Susana Borzutzky. “Es necesario ampliar y adecuar a esta difícil realidad los medios probatorios admisibles para acreditar lo denunciado e impedir así que las causas penales se archiven por falta de antecedentes”, invita.

Se evidencia también la necesidad de simplificar los procedimientos de aplicación de medidas de protección para que las mujeres se sientan “más protegidas y cuidadas en el difícil camino que significa reconstruir la autoestima y avanzar a un futuro desconocido”, dice.

Cultura “chilensis”

El caso dejó al descubierto un abanico solapado de estereotipos y prejuicios sociales hacia las mujeres, enraizado en nuestra sociedad, afirma Madariaga. “Prejuicios anclados en cómo debería comportarse socialmente una mujer, que no sólo estallaron espontáneamente en las redes sociales y medios de comunicación sino que, más grave aún, lograron permear la argumentación esbozada por la defensa del hoy condenado Mauricio Ortega”, indica.

Resalta que si bien la condena fue ejemplificadora, “es preocupante la forma en que se desarrolló el juicio oral, con argumentos estereotipados y machistas, exponiendo ante todo un país la vida sexual de la víctima quien tuvo que salir en su propia defensa, contra-preguntando durante su declaración en el estrado: “¿Y qué tiene que ver eso con lo que me pasó?”, recuerda.

“El caso Rifo dejó al descubierto un abanico solapado de estereotipos y prejuicios sociales hacia las mujeres”, afirma Mariana Madariaga.

Según el doctor en psicología y psicoanalista Juan Flores, “la violencia de género es expresión de un discurso cultural que la legitima, el cual crea los espacios y canales para que la agresión se vehiculice y se exprese. Debe, por lo tanto, ser sacada de una visión que la pretende establecer como un acto puramente individual y privado, y asumirse como una responsabilidad colectiva y, por lo tanto, social y política”, sugiere.

Señales de violencia

De acuerdo a la legislación vigente, explica Verónica Waissbluth, abogada experta en derecho de familia, “nos encontramos frente a violencia intrafamiliar cuando se cumplen tres requisitos: existencia de una relación de parentesco o cercanía entre el ofensor y la víctima; que haya habido maltrato; y que éste le afecte la vida, o la integridad física o psíquica de la víctima”. El maltrato, agrega, puede ser por acción u omisión, de tipo físico, psicológico, económico y sexual. Una de las formas para aportar a una vida sin violencia de género es poder aprender a detectarla.

“El maltrato puede ser por acción u omisión”, explica Verónica Waissbluth.

En ese sentido, Paula Sáez, directora de la escuela de Psicología de la Universidad Andrés Bello, entrega algunas luces: “Un hombre que genera relaciones de violencia se vincula con su mujer como si fuera de su propiedad y exige de ella que cumpla al pie de la letra los mandatos que sus propias inseguridades condicionan”.

Paula Sáez, Directora de la Escuela de Psicología de la Universidad Andrés Bello.

En una relación de violencia ella puede empezar a experimentar una sensación de angustia cada vez más permanente, asociada a la vida en común. En conclusión, “si lo que prima es la desconfianza de su pareja hacia ella, si está presente la necesidad de control de él sobre su vida, si sus relaciones y tiempos se tornan obsesivos y posesivos, si los afectos de la mujer sobre su pareja comienzan a mezclarse con el temor, estamos probablemente ante una relación que puede derivar a una relación de violencia”, describe.

Juan Flores, Director Magíster en Psicoanálisis
U. Adolfo Ibáñez.

Juan Flores enfatiza que “la violencia no siempre es evidente y explícita. Muchas veces se despliega en una espiral creciente que incluso incluye momentos de calma y aparente equilibrio. Las agresiones pueden ser muy sutiles pero potentes: descalificación, crítica constante, devaluación, agresiones verbales, que van configurando una tensión creciente y continua. Posteriormente puede haber episodios aislados de gritos y violencia física, hasta llegar a agresiones más brutales. Muchas veces aparece arrepentimiento en el agresor, seguido de una fase de aparente afecto y amabilidad. Recordemos que una mujer devaluada podría recibir esa actitud como algo que le genera ilusión de reivindicación y promesa de modificación. Sin embargo, la historia se repite y vuelve a emerger la violencia”, advierte.

“Una mujer devaluada podría recibir el arrepentimiento del agresor como algo que le genera ilusión”, dice Juan Flores.

Paula Sáez expone que las relaciones de violencia conllevan un deterioro progresivo de la autoestima de la mujer, siendo ésta alejada de sus redes más cercanas como uno de los mejores mecanismos de control utilizados por el agresor. Así, éste genera en la víctima una dependencia emocional muy fuerte “que hace que la mujer termine creyendo que debe estar al lado de su pareja, que lo ama y él la ama, que es responsable de la violencia que sufre, por lo que justifica y oculta estos episodios ante los demás”.

“El deterioro de la autoestima de la mujer genera una dependencia emocional con el agresor”, argumenta Paula Sáez.

Flores, en tanto, señala que “toda acción que justifique la violencia, tal como ‘es normal que esto ocurra en las parejas’ o proyectar en la mujer la culpa y responsabilidad de la generación de la violencia, son malos indicadores”.

Redes de apoyo

“Para una mujer víctima de violencia es difícil salir de esta relación, por lo que es muy probable que necesite ayuda para hacerlo. Una red afectiva (familia, amigos y/u organizaciones que trabajan estas problemáticas) que la apoye emocional y económicamente si es necesario, y que la fortalezca en su decisión de poner término a esta relación, es una gran oportunidad de sanación para la víctima”, dice Sáez.

Las redes afectivas son una gran oportunidad de sanación para la víctima.

Alejandro Bloch, rabino de la comunidad B’nei Israel (NBI)

“Lo que le ha pasado a Nabila Rifo demuestra lo importante de establecer redes de apoyo para que las víctimas tengan dónde recurrir y no estar desprotegidas”, dice Alejandro Bloch, rabino de la comunidad NBI. Cuenta que en sus casi 30 años de ejercicio profesional son muy pocas las personas que han acudido a él, lo que le lleva a pensar que “probablemente hayan muchas más que prefieren mantener su situación en privado, por diferentes motivos; los hijos, la inseguridad económica, etc., y es justamente esto lo que permite que el victimario siga ejerciendo su poder y control”, argumenta.

“Los temas de violencia de género producen vergüenza y dolor”, añade Bloch. Muchas veces la persona opta por el silencio y sufre en soledad, explica. Por ello, plantea que es muy importante que “todos quienes servimos en comunidad en una u otra responsabilidad podamos capacitarnos en esta área para estar más atentos y establecer estrategias de apoyo a las víctimas de VIF. La tradición judía rechaza todo tipo de abuso y violencia de género, y debemos contribuir a que estos temas formen parte de la conciencia comunitaria”, sostiene.

“Todos quienes servimos en comunidad deberíamos capacitarnos en VIF para estar más atentos”, recomienda Alejandro Bloch.

Rabino Daniel Zang (CISefaradí)

El rabino de la Comunidad Israelita Sefaradí, Daniel Zang, dice que el judaísmo pone énfasis especial en el concepto de ‘shalom bait’ (paz en el hogar). Y los rabinos han entendido que debe educarse en el sentido de este concepto, quedando aún pendientes temas de igualitarismo que permitan hacer las relaciones más simétricas”.

Dr. Mario Cañas, Oftalmólogo.

El oftalmólogo Mario Cañas dice que en el caso de Nabila una mujer joven que pierde la vista de manera traumática y abrupta, y que debe ocuparse de sus hijos, “tiene que buscar diversos mecanismos y apoyos en redes para salir adelante. Va a depender mucho del medio en que esté inserta y de los recursos que disponga para poder hacerlo. Hay instituciones que le van a enseñar cómo moverse sin sentido de la visión. No le va a ser fácil. Pero hay gente que saca fuerzas, logrando sobrellevarlo y cumplir de igual modo sus objetivos en la vida”.

Prevención

Según cifras proporcionadas por Carabineros de Chile durante 2013, los delitos por VIF encabezaron la lista (139.619) en relación a otros de gran connotación social como robo con fuerza (107.018). Estas cifras se complementan con las proporcionadas por la Fiscalía Nacional que en su cuenta pública de 2014 establece que los casos de VIF representaron el 23% (143.995). En ambas estadísticas más del 70% de las denuncias corresponde a violencia contra mujeres por parte de parejas o ex parejas.

El Senado está discutiendo el Proyecto de Ley “sobre violencia en las relaciones de pareja sin convivencia”.

En ese sentido, la directora de la ONG Parejas Sin Violencia informa que el Senado está discutiendo el Proyecto de Ley “sobre violencia en las relaciones de pareja sin convivencia”, que fue resultado de una mesa de trabajo intersectorial liderado por el Gobierno, la cual convocó a representantes de la PDI, Carabineros, Ministerio Público, jueces de familia y garantía. El nuevo cuerpo legal se basa en la necesidad de prevenir en forma temprana la violencia hacia la mujer.

Para la abogada Verónica Waissbluth se hace imprescindible “educar en contra de la violencia de género. En este sentido las campañas publicitarias y educativas del SERNAM han servido, pero sigue faltando mucho trabajo en esta dirección”, comenta.

Mariana Madariaga explica que las políticas públicas de género están más bien enfocadas hoy a la atención de víctimas mujeres de violencia intrafamiliar, dejando en segundo o tercer plano las acciones de prevención. “Nos hemos olvidado de enseñar a las nuevas generaciones sobre importancia de informar, capacitar, educar sobre las relaciones sanas fundadas en la tolerancia y el respeto; capacitaciones que debieran incluir a los medios de comunicación a fin de evitar, tal como vimos durante el juicio por el caso de Nabila, que se repitan situaciones tan graves como la filtración del expediente ginecológico y la re-victimización de las mujeres”, concluye.

Las políticas púbicas de género se enfocan más en la atención de víctimas que en la prevención.

Cómo actúa el sistema jurídico

Verónica Waissbluth, abogada especialista en derecho de familia.

La abogada Verónica Waissbluth comenta que “uno de los graves problemas de hoy en día es la carencia de una red de peritos que atienda a las víctimas de VIF para poder probar la existencia del maltrato y la afectación de dicho maltrato en la integridad de la víctima. Los centros de salud mental están más orientados a la terapia que a la evaluación. El Servicio Médico Legal está sobrepasado y no hay una institucionalidad que permita cumplir con esta prueba. En cualquier etapa de un proceso, incluso antes de su inicio, y aun antes de notificar al agresor, los tribunales pueden decretar medidas cautelares”.

Para poder dictar estas medidas, advierte, debe existir una situación de riesgo inminente para una o más personas expuestas a un maltrato constitutivo de violencia intrafamiliar. “La intimidación con violencia por parte del ofensor o la existencia de drogadicción, alcoholismo, una o más denuncias de violencia intrafamiliar, condena previa por violencia intrafamiliar, juicios o condenas por ciertos delitos, o antecedentes psiquiátricos o psicológicos que denoten características de personalidad violenta, son determinantes causas para definir una situación de riesgo inminente en casos de violencia intrafamiliar”, enumera.

Entre las medidas cautelares que se pueden decretar, Waissbluth señala “la salida del agresor del hogar común, así como la prohibición de acercamiento al lugar donde vive, trabaja o estudia la víctima. También existen rondas periódicas realizadas por Carabineros”.

En Israel existen refugios para mujeres y niños que huyen de hombres abusivos.

Por último, y a modo de ejemplo, en Israel existen refugios sostenidos en conjunto por WIZO, el ministerio de Asistencia Social y otros organismos públicos sin fines de lucro, que proporcionan ayuda, seguridad y protección a mujeres y niños que huyen de hombres abusivos. Los refugios acomodan a las familias por un mínimo de seis meses. La mayoría de los niños que asisten han sido testigos de abuso o han sido abusados, presentando traumas. El objetivo principal de estos lugares de acogida es preparar a las madres e hijos para una vida independiente y libre de violencia. Les ofrecen asistencia en estudios, legal, terapia y capacitación laboral.

 

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