Martes , 27 Junio 2017

Home » Actualidad » La competitividad bajo un lente inclusivo

La competitividad bajo un lente inclusivo

Mayo 21, 2017 9:48 pm Categoría: Actualidad, Comunidad, Educación

En la educación formal, ¿Dónde se sitúa el estímulo en aquellos niños y jóvenes que no compran el pasaje para subirse al tren de la competitividad? En Shalom, recogimos la visión de múltiples expertos.

Ana Luisa Telias

Rafael Epstein: “Fomentar desde lo positivo es más productivo y mejora a las personas”

El Prorrector de la Universidad de Chile explica que competir es algo natural entre los seres humanos.  A su juicio,“la competitividad es una especie de instinto que aparece en el comportamiento de las personas sin necesidad de fomentarlo en exceso”. Aconseja  que se debe intentar que los estudiantes encuentren sus vocaciones y tomen cariño por las actividades y disciplinas que los motivan y para las cuales tienen habilidades”.  Es enfático al señalar que “fomentar desde lo positivo es más productivo y hace mejorar a las personas, en este caso, niños en formación”. Por último, comenta que también es necesario que “los niños entiendan que hay un grado importante de competencia en la sociedad”.

Elías Figueroa: “Cuando insertas un deporte es más entretenido”

El ex defensa central de la selección chilena, ex entrenador y denominado por la FIFA entre 1975 y 1976 como el mejor futbolista del mundo argumenta que más allá de la competitividad que te entrega un deporte, éste garantiza salud.  “De niño viví en Valparaíso y tuvimos que cambiarnos más al interior a Quilpué. Tenía asma. Veía correr a mis amigos y cuando yo lo hacía me venían los ataques. Esa necesidad de querer jugar hizo que internamente yo quisiera mejorarme. A los 12 años tuve un principio de poliomielitis y estuve en cama un año, aprendí a caminar con muletas. Y ver a mis amigos jugar me provocaba angustia. Por las noches trataba de caminar un poquito. Y finalmente, fue el deporte el que me ayudó muchísimo. Practicar deporte va más allá de una cosa deportiva. Lo importante es que a los niños se les motive a hacer actividad física, se les desarrolle la motricidad”.

Advierte que, en general, en los colegios el deporte está más enfocado a la educación física y “este método puede terminar por aburrirlos. Cuando insertas un deporte, se lo ve como algo más entretenido y el niño sigue haciendo actividad física sin darse cuenta y sin aburrirse”, señala.

Vivian Singer: “Colegios debieran ampliar su definición de excelencia académica”

Doctora en psicología, magíster en neuropsicología y académica. Argumenta que “cuando los colegios se mueven únicamente por un ranking, tienden a centrarse en un sub grupo de alumnos (que por lo general son aquellos que a lo largo de su vida han tenido mejores experiencias y oportunidades de aprendizaje); ponen metas académicas específicas (de rendimiento en matemáticas y lenguaje) en función de este grupo y obligan a una gran mayoría de la clase a correr detrás de estas metas sin, necesariamente, considerar las diferencias individuales de los alumnos. Así, alumnos que pueden ser talentosos en otras áreas pueden no ser reconocidos si no se ajustan del todo al “perfil ideal” del colegio. Con el correr del tiempo, esto repercutirá negativamente en su autoestima, sentido de autoeficacia y en las expectativas que depositan en ellos de padres y profesores, configurándose así un círculo vicioso que podría evitarse si la definición de excelencia académica se ampliara para incluir áreas como el desarrollo socio emocional, la educación artística, la creatividad, el deporte, entre otras.

Taly Winer: Las artes potencian habilidades para la vida 

La bailarina, coreógrafa y docente señala que el objetivo de los musicales del Instituto Hebreo es que “cada niño encuentre una fortaleza relacionada con el teatro como puede ser: leer con motivación un texto, perder la vergüenza de exponer, conocer su expresión corporal y empezar a moverse y bailar”.  Recalca que “las artes son una herramienta durante toda la vida para poder potenciar habilidades sociales, sacar personalidad, sociabilizar, superar  la timidez, frustraciones, penas. Hay niños que no pueden hablar y los dejamos en el musical. Sabemos el esfuerzo que deben haber hecho para llegar a las audiciones. Y nosotros creamos el ambiente para que se sientan bien. Después de siete meses de preparación para el musical (del Instituto Hebreo), vemos que todos los niños lloran porque se va a acabar, que la niñita que no hablaba está conversando con otros niños, que ese que tenía el tronco tieso baila con una niñita con la que no se atrevía a tomarle la mano. Eso es lo que hacen las artes a través de la música, la pintura, el teatro, el baile”, precisa.

Sergio Lehmann: “Siempre es importante compensar con estímulos positivos”

El economista jefe del BCI indica basándose en la empírica de equipos altamente efectivos que “si a un niño lo retas porque hace algo, debe ser compensado por tres estímulos positivos. Es muy importante mantener cierto equilibrio e ir dando más estímulos positivos porque de otra manera se tiende a frustrar, salirse del camino o simplemente perder la motivación para alcanzar los objetivos propuestos”.

Enfatiza que mientras más fichas o estímulos positivos tenga un niño en su mochila a lo largo de la vida, le permitirá tomar más riesgos y por lo tanto, ser más atrevido, preguntar, participar más e innovar.

David Preiss: “Gran parte del trabajo que uno hace en la vida es colaborativo”

El Doctor en Psicología de Yale University, sicólogo y sociólogo afirma que espacialmente se debe cuidar que las dinámicas que puedan darse en los talleres, que estén orientados a objetivos como la excelencia o la competitividad, no se trasladen a otros dominios de la sala de clases. Porque a su juicio, la sala de clases regular debe mantenerse como un espacio inclusivo y objetivo.

“La búsqueda de cualquier talento pasa por situaciones de mucha frustración. Siempre va haber alguien que es mejor que tú en algún dominio, siempre vas a perder contra alguien. Hay que educar a los niños de que deben intentar y perseverar, tratando de hacer lo mejor posible al máximo de sus capacidades. Sobre todo, si un colegio ofrece una gama de talleres, que explore. Y si no lo ofrece, tal vez haya que buscarlas en otro contexto”.

En su opinión, la colaboración debiera incentivarse transversalmente en todos los ámbitos. “Gran parte del trabajo que uno hace en la vida es colaborativo. Son habilidades que sin duda hay que desarrollar en el siglo XXI”, afirma.

Y aclara: “la excelencia académica no es lograr buenos resultados en la PSU sino que todos los niños alcancen el aprendizaje que ellos requieren… Desde que se introdujo además de las notas el ranking con criterio de ingreso a la universidad, se incentiva más la competitividad en la sala de clase. Gran parte de estas cosas pueden atenuarse, incentivando a que los niños busquen su espacio de desarrollo personal en áreas que a ellos les guste y disfruten”.

Carmen Gloria Castro: “La tecnología los une a todos”

La gerente general de Pixtoome plantea que la tecnología es un espacio que une a todos. “Cada cual es especialista en lo que desee, enfocándose en el área que le da sentido”.

Dice que la tecnología es un lugar que alberga a todos. “Es un mundo competitivo donde el mejor es simplemente el que más horas ha pasado intentándolo y en su afán de prueba- error va logrando la excelencia. Es un mundo inclusivo porque no segrega, eres brillante sin importar edad, etnia, religión ni lugar donde vivas. La tecnología mezcla la competitividad democrática e inclusiva”, precisa.

Nerea de Ugarte: “Educar niños empoderados significa reconocer sus distintos talentos”

La Psicóloga y Terapeuta en Psicología de la Mujer. Asesora Programa para la Autoestima Dove – ONU Mujeres Chile, Fundadora y Directora Creativa en BuildLove señala que “vivimos en una sociedad donde solo se le da importancia a ciertas asignaturas que son por lo general por las que se compite: matemática y lenguaje. Sin embargo, hay niños que efectivamente su gran talento es el arte, la música y no la matemática y ojalá se le diera la misma importancia”.

Plantea que “la única forma de generar, construir y educar niños empoderados a largo plazo, es reconociendo que tienen talentos distintos evitando subestimar o no darle importancia a una cosa u a otra, producto  de esta sociedad capitalista en la que todos debemos ser ingenieros para que nos vaya bien”.

Marcos Singer: Ambientes competitivos dejan niños en el camino

Ingeniero Civil Industrial, Ph.D. en Investigación Operativa de Columbia University y Director de Magíster en Ciencias de la Administración PUC expresa que “el propósito de la educación es resguardar, proteger, criar a todos los chicos, entonces si tú tienes un ambiente competitivo y sobre exigente, van a ir quedando niños en el camino y eso es irrecuperable.  El segundo objetivo de la educación es preparar a los niños para un mundo bien rudo, donde quieras o no van a salir debajo de la pollera de las madres, todo lo que ellas hicieron para que los niños no sufran los va a enfrentar tarde o temprano a un mundo bien canalla, bien impersonal, por ende, la buena educación lo que hace es encontrar un punto bien complejo entre esos dos objetivos; por un lado de brindar protección y por otro lado, de preparación.  Y ese punto es bien tenue. Distintas instituciones dan fórmulas entre unas y otras. Nadie tiene la respuesta. Por eso, cada familia tiene que buscar la combinación óptima para sus hijos”.

 

Ver artículo completo en revista Shalom, abril de 2017.

La competitividad bajo un lente inclusivo Reviewed by on . En la educación formal, ¿Dónde se sitúa el estímulo en aquellos niños y jóvenes que no compran el pasaje para subirse al tren de la competitividad? En Shalom, r En la educación formal, ¿Dónde se sitúa el estímulo en aquellos niños y jóvenes que no compran el pasaje para subirse al tren de la competitividad? En Shalom, r Rating: 0

Deja tu comentario

scroll to top